Libro de 184 paginas, impreso de alta calidad.
La Ruta del Café con Leche [EL LIBRO]
En tiempos de un sinfín de variedades y sabores excéntricos de café, esta guía se propone como una simple reivindicación a los bares de esquina en barrios perdidos, que cobijan y dan refugio a tanta compañía y a tanta soledad.
La ruta imaginaria, trazada casi por el azar, recorre también gran parte de la identidad cultural, la bohemia y la periferia de la ciudad. Historias de vida de héroes anónimos, detalles casi imperceptibles, y un registro fotográfico documental con el foco puesto en la singularidad de cada espacio.
Porque mientras la ciudad se disfraza de una modernidad prolija y corre para parecerse a las otras, sentarse en un bar de barrio sea quizás una forma discreta pero efectiva de resistencia.
«Los bares son el último pantano donde existe riesgo, la última oferta de la eternidad» Enrique Symns.
Hay ciudades que se miran en sus vidrieras y otras que se asoman por sus ventanas. La ruta del café con leche propone un recorrido por una Buenos Aires que resiste al vértigo moderno y conserva una forma de humanidad previa a la despresurización que trajo consigo el flat white.
En las mesas de esquina de barrios perdidos se aprende a demorar, a discutir lo que no importa, a inventar amores y derrotas. No se trata de la bebida —esa excusa—, sino de la ceremonia de sentarse, mirar, pertenecer un rato.
Este libro es una deriva por los refugios urbanos donde la vida cotidiana deja huellas. Entre crónicas, entrevistas, fotografías y pequeños retratos, compone una travesía por los lugares que aún resisten: esos ámbitos donde el tiempo se estira y la ciudad se reconoce en voz baja.
$45.000,00
Precio final: $40.500,00
Libro de 184 paginas, impreso de alta calidad.
La Ruta del Café con Leche [EL LIBRO]
En tiempos de un sinfín de variedades y sabores excéntricos de café, esta guía se propone como una simple reivindicación a los bares de esquina en barrios perdidos, que cobijan y dan refugio a tanta compañía y a tanta soledad.
La ruta imaginaria, trazada casi por el azar, recorre también gran parte de la identidad cultural, la bohemia y la periferia de la ciudad. Historias de vida de héroes anónimos, detalles casi imperceptibles, y un registro fotográfico documental con el foco puesto en la singularidad de cada espacio.
Porque mientras la ciudad se disfraza de una modernidad prolija y corre para parecerse a las otras, sentarse en un bar de barrio sea quizás una forma discreta pero efectiva de resistencia.
«Los bares son el último pantano donde existe riesgo, la última oferta de la eternidad» Enrique Symns.
Hay ciudades que se miran en sus vidrieras y otras que se asoman por sus ventanas. La ruta del café con leche propone un recorrido por una Buenos Aires que resiste al vértigo moderno y conserva una forma de humanidad previa a la despresurización que trajo consigo el flat white.
En las mesas de esquina de barrios perdidos se aprende a demorar, a discutir lo que no importa, a inventar amores y derrotas. No se trata de la bebida —esa excusa—, sino de la ceremonia de sentarse, mirar, pertenecer un rato.
Este libro es una deriva por los refugios urbanos donde la vida cotidiana deja huellas. Entre crónicas, entrevistas, fotografías y pequeños retratos, compone una travesía por los lugares que aún resisten: esos ámbitos donde el tiempo se estira y la ciudad se reconoce en voz baja.